AWS Cloud Practitioner (CLF-C02) cuesta 100 USD y Azure Fundamentals (AZ-900) cuesta 99 USD — en precio prácticamente no hay diferencia. La decisión real no pasa por el dólar que las separa, pasa por qué nube usa (o va a usar) la empresa donde quieres trabajar, y por cuál de las dos evalúa mejor lo que ya sabes.
Si no tienes ninguna señal clara de qué nube pedir primero, la respuesta corta es: AWS tiene hoy el catálogo de servicios más grande y suele aparecer primero en las ofertas de trabajo de Cloud Engineer en LATAM, así que la certificación AWS Cloud Practitioner suele ser la apuesta más segura como primera certificación cloud. Pero si tu empresa actual corre en Microsoft 365 o ya tiene infraestructura en Azure, empezar ahí tiene más sentido inmediato: vas a reconocer la mitad de los servicios del examen por tu trabajo del día a día.
El examen en números, uno al lado del otro
- ▸AWS Cloud Practitioner (CLF-C02): 100 USD, 90 minutos, 65 preguntas (15 no puntúan), puntaje mínimo 700 sobre 1000
- ▸Azure Fundamentals (AZ-900): 99 USD, 45 minutos, puntaje mínimo 700 sobre 1000
La diferencia que más se siente en el día del examen no es el precio, es el tiempo: AZ-900 dura la mitad que el de AWS. En la práctica eso significa preguntas más directas y menos escenarios largos de "elige el servicio correcto para este caso de uso", que es justo el estilo que sí abunda en el examen de AWS.
Qué evalúa cada una (no es solo "qué es la nube")
AWS Cloud Practitioner cubre conceptos de nube en general, pero también seguridad y cumplimiento, los servicios principales (cómputo, almacenamiento, redes, bases de datos) y el modelo de costos de AWS — facturación, soporte, calculadora de precios. Es un examen pensado para alguien que ya va a tomar decisiones básicas sobre AWS, no solo hablar de la nube en abstracto.
AZ-900 cubre terreno parecido pero sobre el stack de Microsoft: cómputo, redes y almacenamiento en Azure, más una porción importante dedicada a Microsoft Entra ID (antes Azure AD), cumplimiento y gobernanza, y los modelos de precios de Azure. Si tu empresa ya usa Microsoft 365 o Active Directory, vas a reconocer varios de estos conceptos antes de abrir el libro.
¿Y si no sé en qué nube va a terminar trabajando mi empresa?
Esta es la pregunta real detrás de "cuál tomo primero", y la respuesta honesta es que los fundamentos se transfieren casi sin fricción. Alguien que entiende cómputo elástico, almacenamiento por niveles y el modelo de pago por uso en AWS tarda poco en reconocer los mismos conceptos con otro nombre en Azure — EC2 y Virtual Machines resuelven el mismo problema, S3 y Blob Storage también. La certificación que elijas primero no te encierra en esa nube para siempre; te da el vocabulario y el criterio para aprender la segunda mucho más rápido.
Lo que sí cambia la decisión de verdad es el mercado local: revisa 10-15 ofertas de trabajo de tu ciudad para el rol que quieres (Cloud Engineer, DevOps, soporte técnico) y fíjate qué nube piden con más frecuencia. Esa búsqueda de 20 minutos vale más que cualquier recomendación genérica, incluida esta.
Cómo preparar cualquiera de las dos sin perder el dinero del examen
Nuestra preparación para AWS Cloud Practitioner cubre los servicios principales, seguridad y el modelo de costos con el mismo enfoque que usamos en el resto de certificaciones cloud: no es un curso de "qué es AWS" genérico, está armado sobre lo que realmente entra en el examen CLF-C02. Si vienes del lado de Microsoft, nuestro curso de Introducción a Azure cubre el terreno equivalente del lado de AZ-900.
La diferencia que nadie menciona: una vence y la otra no
AWS Cloud Practitioner vence a los 3 años. Pasado ese plazo tienes que volver a rendir el examen vigente (y pagar de nuevo) para mantenerla activa en tu perfil — AWS no acepta créditos de educación continua como sí hacen otros programas. AZ-900, en cambio, es una certificación "Fundamentals" y esas nunca vencen: la rindes una vez y queda ahí para siempre, aunque claro, el contenido del examen sí se actualiza con el tiempo y lo que aprendiste puede quedar desactualizado igual.
En la práctica esto cambia poco tu decisión inicial — nadie elige su primera certificación cloud pensando en el vencimiento — pero sí vale la pena saberlo antes de poner la fecha en tu CV o LinkedIn como si fuera permanente.
Y si tu plan es no quedarte en "fundamentals" sino construir una carrera completa en la nube — con certificaciones de arquitectura y administración después de esta primera —, la ruta Cloud Engineer de DataPath está pensada justo para eso: multi-nube, no atada a un solo proveedor desde el día uno.



